La película The Silencing presenta un thriller basado en asesinatos de chicas jóvenes en una reserva natural. El asesino utiliza un lanzador de dardos arcaico, conocido como atlatl, que se asocia a las civilizaciones mesoamericanas como los aztecas. Sin embargo, el atlatl tiene un origen más antiguo, datando del Paleolítico Superior, hace unos 24.000 años. Estos propulsores eran piezas alargadas que medían entre 40 y 60 cm, construidas en madera o asta, y contaban con un gancho para encajar el dardo. Algunos estaban decorados de forma minuciosa, lo que refleja la importancia de la caza para las comunidades paleolíticas. Los aztecas llegaron a Centroamérica dos siglos antes que los españoles, y es probable que la transferencia de tecnología incluyera los propulsores. El paso entre los continentes se cerró tras el fin de la última glaciación, hace unos 11.700 años, lo que generó la aparición de las Islas Británicas y el Mar del Norte. La película presenta a Nikolaj Coster-Waldau como Rayburn Swanson, un ex-cazador que vive aislado tras la desaparición de su hija, y a Annabelle Wallis como Alice Gustafson, la sheriff que investiga los asesinatos.