Han pasado más de 25 años desde el estreno de 'El club de la lucha' (1999) y la película de David Fincher sigue siendo un referente cultural. El guion original estuvo a punto de arruinarlo todo, ya que no incluía la voz en off de Edward Norton. En 2009, Fincher reveló que el primer borrador escrito por Jim Uhls no incluía la narración del Jack. Fincher pensó que el guion era 'triste y patético' y que necesitaba la voz en off para ser sarcástico y satírico. La decisión de conservar la voz en off no solo le aportó ritmo y humor, sino que también reforzó la parte más crítica de la historia. La voz en off permite entender que se trata de una mirada irónica y desesperanzada del mundo. Los instintos de Fincher transformaron 'El club de la lucha' en una de esas raras adaptaciones que superan al libro en el que se basan. La película sigue siendo un espejo incómodo de la sociedad contemporánea.