David Fincher, conocido por sus rodajes exigentes y rígidas ideas, trabajó con Reese Witherspoon en la adaptación de 'Perdida', basada en el libro de Gillian Flynn. Witherspoon inicialmente iba a protagonizar y producir la película, pero Fincher decidió que no era adecuada para el papel de Amy y le dijo que no la iba a elegir. Esto generó un conflicto interno, pero finalmente Rosamund Pike obtuvo el papel y dio una interpretación potente y enigmática. Witherspoon admitió que Fincher tenía razón y que su decisión fue una 'revisión de ego' necesaria. En 2015, Witherspoon estuvo nominada a los Oscars por 'Alma salvaje', pero no ganó. La película 'Perdida' se estrenó y Pike recibió críticas positivas, aunque no ganó el Oscar. Witherspoon reconoció que Fincher 'lo clavó' con la elección de Pike.