Baby Steps es un simulador con una jugabilidad disparatada que no se toma en serio. Los creadores han diseñado un castigo ingenioso para los jugadores que se saltan las cinemáticas: un minijuego con dificultad creciente. Si se saltan todas las cinemáticas, el castigo es una cinemática adicional de 28 minutos que no se puede omitir. En esta secuencia, los personajes Nate y Moose mantienen una conversación como si fuera un podcast, hablando de comida, Juego de Tronos y cinemáticas de otros juegos. La conversación es divertida y rompe la cuarta pared de manera cómica. Los jugadores no podrán saltarse esta cinemática, lo que se convierte en una recompensa más que un castigo. El juego es una forma de evitar que los jugadores se salten las cinemáticas, que tanto esfuerzo han costado crear.