El absentismo laboral es un problema que cuesta 30.000 millones de euros anuales, según las mutuas. Las empresas y mutuas reclaman al Gobierno que dé prioridad a este tema en su agenda legislativa. El Ministerio de Seguridad Social se ha adherido a un proyecto de la OCDE para detectar las causas del aumento de bajas laborales y ausencias puntuales desde la pandemia. La tasa de absentismo es especialmente alta en sectores como los servicios postales (12,1%), servicios a edificios y jardinería (11,5%), recogida y tratamiento de residuos (10,6%), y la industria de juegos de azar y la del automóvil (10,4%). Los sindicatos atribuyen el problema a la saturación de la sanidad pública, mientras que las empresas y mutuas piden medidas más efectivas que las altas progresivas propuestas por el Ministerio. El impacto económico del absentismo es equivalente a que 1,7 millones de personas faltasen cada día a su puesto de trabajo, lo que hace imperativo actuar antes de que se genere un escenario de bloqueo en la gestión de plantillas y deterioro de la competitividad.