Teresa Rivero, viuda de José María Ruiz-Mateos, lleva una vida reservada a sus 90 años. Reside en Jerez y Vistahermosa, después de abandonar Madrid en 2019. La familia Ruiz-Mateos estuvo envuelta en controversias mediáticas y legales. Teresa fue vicepresidenta de Nueva Rumasa en 2010 y presidenta del Rayo Vallecano hasta 2011. En 2020, sufrió una caída que le provocó una fractura de cadera y neumonía por COVID-19. En mayo de 2025, la Audiencia Nacional sentenció a sus seis hijos varones por estafa y blanqueo, tras captar 243 millones de euros de 4.100 inversores. Teresa nació en Jerez de la Frontera en 1935, en una familia acomodada. Se casó con José María Ruiz-Mateos en 1957 y tuvieron trece hijos. La familia se estructuró bajo un modelo patriarcal, con los hijos varones preparados para dirigir los negocios familiares. Teresa apoyó incondicionalmente a su esposo en sus luchas públicas. En 1994, se convirtió en la primera mujer en presidir un club de fútbol de Primera División, el Rayo Vallecano. La crisis de Nueva Rumasa en 2011 afectó al club y Teresa fue objeto de críticas. La ruina económica fue devastadora, con embargos de propiedades y una multa de 16,4 millones de euros.