Los pensionistas españoles se preparan para la revalorización de sus pensiones en 2026. La inflación de noviembre, que se publicará en diciembre, determinará el aumento de las prestaciones. Se espera que las pensiones contributivas aumenten un 2,6%, mientras que las pensiones máximas registrarán una subida ligeramente superior, por encima del 2,7%. Las pensiones mínimas, no contributivas y de viudedad con cargas familiares experimentarán un incremento superior al Índice de Precios de Consumo (IPC). El objetivo es que estas prestaciones se acerquen a los umbrales de pobreza establecidos por la Unión Europea en 2027. La edad de jubilación ordinaria se situará en 66 años y 10 meses para quienes no alcancen los 38 años y 3 meses cotizados, manteniéndose en 65 años para quienes sí cumplan ese requisito. El aumento de las prestaciones supondrá un gasto adicional de más de 6.000 millones de euros. La revalorización de las pensiones mínimas se reforzará para reducir la pobreza entre las personas mayores.