McDonald's ha anunciado una reducción significativa en el precio de sus menús combinados, que hasta ahora habían alcanzado cifras polémicas en algunos puntos de venta. Un menú Big Mac, que podía llegar a costar 18 dólares en un local de Connecticut, pasará a situarse en torno a los 8,50 dólares. La medida busca atraer a los clientes que en los últimos meses habían reducido sus visitas debido al encarecimiento generalizado de la oferta. La cadena estadounidense pretende aplicar esta reducción en todo el país a partir del próximo mes. Los descuentos abarcarán productos icónicos como el Big Mac, los Chicken McNuggets, los Quarter Pounders con queso o los McCrispy de pollo. También se incluirán opciones de desayuno como el Egg McMuffin y otros bocadillos matinales. El calendario de ofertas contempla precios muy concretos que se prolongarán hasta, al menos, comienzos de 2026. En septiembre, los clientes encontrarán un Sausage Egg McMuffin por 5 dólares y un Big Mac con bebida y patatas por 8. En noviembre, un McGriddle de salchicha, huevo y queso costará $5, mientras que un menú de 10 McNuggets estará en $8. La decisión no se tomó de manera unilateral, ya que la compañía mantuvo conversaciones con los franquiciados, que controlan alrededor del 93% de los más de 38.000 locales que McDonald’s tiene alrededor del mundo.