Santander ha alcanzado un récord en su capacidad para repartir dividendos gracias a su estrategia de movilización de activos y beneficios. La entidad cerró el tercer trimestre con una ratio de capital de máxima calidad (CET1) del 13,09%, su máximo histórico. Esto contrasta con requerimientos regulatorios bajos, lo que hace que su colchón MDA sea el más alto que ha conseguido nunca. Santander tiene una holgura de 324 puntos básicos de solvencia, lo que le permite repartir dividendos y hacer recompras de acciones. La entidad ha prometido una recompra de acciones de 10.000 millones de euros entre 2025 y 2026 y pagará un dividendo en efectivo que rondará el 25% del beneficio conseguido en esos dos años. La movilización de activos está siendo clave para elevar la rentabilidad y generar beneficios. El banco ha comunicado que no espera ningún deterioro del capital en lo que queda de año y que la rotación de activos llegará a su máximo en la recta final del ejercicio.