El Instituto de Estudios Económicos presentó su informe sobre la libertad de empresa en España, destacando el grave deterioro de las condiciones para invertir y hacer empresa en el país. España ocupa el puesto 53 del mundo en el Índice de Libertad Económica, con un nivel de libertad económica un 7% inferior a la media de la OCDE. El informe destaca que el excesivo tamaño del Estado, el alto nivel de gasto público, el persistente desequilibrio fiscal y la elevada deuda pública son las variables que más penalizan a España. El país se sitúa en el puesto 33 de 38 en la categoría de salud fiscal, con un déficit estructural crónico y una deuda que no deja de crecer. El informe reclama la necesidad de reforzar la libertad de empresa y contener el tamaño del sector público para recuperar el crecimiento. España debe acometer una agenda de reformas que reduzca el gasto, el déficit y la presión fiscal para volver a acercarse a los países más prósperos del mundo.