Francia, líder en turismo mundial, recibió casi 90 millones de visitantes en 2024. Sin embargo, un impuesto solidario aplicado a los billetes de avión, conocido como TSBA, ha aumentado un 180%, pasando de 2,66 euros a 9,5 euros. Esto ha llevado a Ryanair, la mayor aerolínea de Europa, a abandonar algunas rutas en invierno, afectando a aeropuertos pequeños como Estrasburgo, Brive-la-Gaillarde y Bergerac. En total, se recortarán 25 rutas y 750.000 asientos, reduciendo un 13% las operaciones en Francia. La aerolínea española Volotea se beneficiará de esta decisión, asumiendo algunas de las rutas abandonadas por Ryanair, como la conexión entre Estrasburgo y Agadir, y creando 70 puestos de trabajo. El CEO de Ryanair, Michael O'Leary, ha manifestado que el aumento del impuesto hará que muchas rutas sean inviables. Por otro lado, España tiene una tasa similar que subirá un 6,5% a partir del 1 de marzo de 2026, mucho más baja que la francesa.