Roberto González, propietario de la cadena de gimnasios Vitalfit, ha logrado construir un modelo de negocio rentable en el sector fitness. Con más de 5.000 socios, logra una facturación millonaria, superando los tres millones de euros este año. La inversión para montar un gimnasio puede variar, desde 250.000 euros para un gimnasio de 550 metros cuadrados en Madrid, hasta más de 1,5 millones de euros para un gimnasio de 1.400 metros cuadrados en Palma de Mallorca. La facturación mensual puede oscilar entre 100.000 y 180.000 euros, dejando una rentabilidad aproximada entre 60.000 a 90.000 euros mensuales. González explica que no es necesario una gran inversión para acceder a un gimnasio, ya que se pueden comprar máquinas o hacer un renting. El empresario espera que el próximo año sea aún mejor, con la apertura de más centros.