Thomas Buberl, consejero delegado de Axa, escribió una tesis doctoral sobre bonos corporativos en 2001, demostrando que la deuda pública siempre gana. Sin embargo, la situación actual ha cambiado y los inversores están buscando nuevos refugios seguros. La deuda pública francesa se está viendo afectada por la crisis política y sus rendimientos han superado a los de Italia y Grecia. Los bonos de Axa han superado a los del gobierno francés, lo que es un claro ejemplo de la difícil situación en la que se encuentra el Estado francés. La rentabilidad de los bonos de gobiernos supuestamente seguros, como EEUU, Alemania y Francia, está subiendo, mientras que los prestatarios soberanos considerados más arriesgados están mejorando su situación fiscal. La percepción de seguridad está convergiendo y los inversores están buscando diversificación como la mejor protección. La lista de refugios seguros es corta y no siempre tiene sentido, y los activos de fácil negociación, como el oro, el dólar y los bonos del gobierno estadounidense, ya no son tan seguros como antes.