El corredor gallego es un éxito en alta velocidad, con una demanda que ha reducido un 24% la demanda de billetes de avión entre 2019 y 2024. El Gobierno está ultimando los requisitos para que otras empresas operen en este corredor, pero el problema es que se necesitan trenes que puedan cambiar de ancho de vía, como los Talgo S106, que están vendidos para los próximos años. La competencia debería llegar pronto, pero el proceso concluirá a finales de 2026. El Partido Popular presiona al Gobierno para que Adif modernice la vía y lleve el ancho internacional más allá de Ourense, lo que podría atraer a nuevos competidores. Renfe tiene un negocio perfecto en el Madrid-Galicia, ya que tiene todos los trenes necesarios para operar en este tramo. La liberalización de las vías de alta velocidad españolas es un proceso que se está llevando a cabo, y el corredor gallego es uno de los más atractivos para las empresas.