La alerta de Red Eléctrica Española sobre variaciones bruscas de tensión en la red peninsular ha generado una gran preocupación entre los españoles, quienes han aumentado un 76% la demanda de productos relacionados con el suministro energético y la supervivencia. Los hornillos y camping gas han experimentado un incremento del 253%, seguidos de las estaciones de energía en un 87%, las radios un 56% y las baterías portátiles un 49%. La Comisión Europea había recomendado a principios de año que los hogares se prepararan para emergencias, y ahora el 10% de los españoles tiene un kit de emergencia, frente al 5% anterior. El apagón del 28 de abril pasado, que dejó a todo el país sin luz durante más de doce horas, ha generado una nueva cultura de la previsión. Las ventas de generadores, placas solares y hornillos se han multiplicado por cinco, y las búsquedas de productos como estaciones de energía portátiles y pastillas potabilizadoras de agua siguen en ascenso. La cultura del autoabastecimiento ha dejado de ser una rareza y se ha instalado en la mentalidad colectiva.