Portugal ha dado un paso importante hacia la construcción de su red de trenes de alta velocidad, con el objetivo de conectar Lisboa con Vigo y A Coruña en solo tres horas. El organismo público Infraestructuras de Portugal (IP) ha firmado un contrato de concesión y financiación para el primer tramo de alta velocidad entre Oporto y Oiã, de 71 km. La inversión asciende a 875 millones de euros, parte de un préstamo global de 3.000 millones de euros aprobado por el Banco Europeo de Inversión (BEI). El corredor ferroviario Lisboa-Oporto se extenderá 143 km y se divide en varias fases. El objetivo es conectar las ciudades lusas y extenderse por la franja atlántica, con una posible conexión con Galicia en 2032. La ministra de Cohesión Territorio, Ana Abrunhosa, ha dejado claro que la prioridad es el eje atlántico Lisboa, Oporto y Vigo, y no la conexión con Madrid.