Mate Rimac, CEO de Bugatti, quiere comprar el 45% restante de la empresa que posee Porsche por más de 1.100 millones de euros. Esto permitiría a Porsche soltar lastre y recuperar parte de su inversión, ya que la marca alemana está pasando por un mal momento en China con unas ventas en caída. Rimac busca tener el control total de Bugatti para tomar decisiones a largo plazo sin tener que negociar con Porsche. La marca Bugatti seguirá produciendo coches de combustión interna, ya que Rimac considera que los clientes de superdeportivos prefieren este tipo de motores. El traspaso de acciones podría cerrarse en 2026. Porsche ha invertido mucho en electrificar sus coches, pero las ventas no han despegado como esperaban, por lo que han tenido que redirigir su estrategia y seguir apostando por motores de gasolina en varios modelos. La marca Bugatti ha encontrado su camino con los últimos lanzamientos, pero Porsche necesita deshacerse de lastre para enfocarse en sus propios problemas.