La Oficina de Competencia y Protección al Consumidor de Polonia (UOKiK) ha demandado a Netflix por subir los precios de sus suscripciones sin el consentimiento explícito de los usuarios. La normativa polaca establece que los términos esenciales del contrato, como el precio, no pueden modificarse unilateralmente sin la aprobación clara e informada del usuario. La UOKiK busca una multa de hasta un 10% de los ingresos de cada cláusula ilegal en Polonia, lo que se refiere a las suscripciones que experimentaron un aumento unilateral de precio en hasta 7 zlotys al mes (1,64 euros o 1,92 dólares). Netflix ha respondido que prioriza el cumplimiento legal del país y que cooperará con la UOKiK para resolver la situación. La empresa ha declarado que la comodidad y la comunicación transparente con los consumidores son fundamentales para ellos, y que actuar de conformidad con todas las leyes aplicables es su máxima prioridad. El caso sigue a una intervención regulatoria similar protagonizada por Amazon a principios de año, lo que indica que en Polonia se toman muy en serio la protección del consumidor.