La cúpula de Sabadell se reunió con pequeños accionistas para discutir la oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA. El presidente, Josep Oliu, y el consejero delegado, César González-Bueno, cuestionaron la estrategia de BBVA y argumentaron que la acción de Sabadell no se derrumbará si fracasa la OPA. Señalaron que BBVA es más rentable, pero su capacidad para repartir dividendos es menor debido a su exposición a países emergentes con alta inflación y depreciación de divisas. También destacaron que la cotización de Sabadell seguirá su recorrido al alza, apoyada por los fundamentales de la entidad y la opinión de los analistas. Se mencionó el caso de UniCredit, que desistió de su OPA sobre Banca Popolare di Milano y vio su cotización subir un 20%. La cúpula de Sabadell también criticó la forma en que BBVA calcula el beneficio por acción (BPA) y destacó que los accionistas de Sabadell recibirán un dividendo extraordinario de 2.500 millones tras la venta de TSB. Desde noviembre de 2020, el valor de Sabadell se ha multiplicado por 11 veces, lo que llevó a Oliu a ironizar que se parecen más a Nvidia que a un banco.