El Gobierno neerlandés está dispuesto a suspender el control que ejerce sobre el fabricante de semiconductores Nexperia si China permite de nuevo la exportación de sus chips más críticos. China ha levantado el veto, lo que allana el camino para que Países Bajos suspenda sus poderes sobre la compañía de propiedad china. Los chips ya han comenzado a enviarse nuevamente desde las operaciones chinas de Nexperia. El conflicto amenazaba con paralizar la producción automovilística mundial. Nexperia fabrica chips de control de potencia utilizados por grandes fabricantes como Volkswagen. El acuerdo sobre la mesa implica que las autoridades holandesas se mostraban preparadas para revocar la orden ministerial que les otorgaba capacidad de veto sobre decisiones corporativas clave de Nexperia. La condición es que se verificase la reanudación de los envíos de componentes desde China en los próximos días y que se resolvieran también las disputas financieras entre Nexperia y sus operaciones chinas. El ministro de Asuntos Económicos neerlandés, Vincent Karremans, activó en septiembre una ley que data de la Guerra Fría para tomar el control temporal sobre Nexperia, propiedad del grupo tecnológico chino Wingtech. Las acciones de Wingtech subieron casi un 10% en Shanghái tras conocerse la noticia. Los fabricantes de automóviles europeos y sus proveedores también ganaron con la noticia, ya que las acciones de Volkswagen subieron hasta un 2,7% en Frankfurt, mientras que BMW aumentó hasta un 2,5%. La resolución del conflicto dependerá de la verificación efectiva de que los envíos se reanudan y de que se solucionen las cuestiones financieras pendientes entre Nexperia y sus operaciones en China.