La junta de accionistas de Tesla ha aprobado pagar a Elon Musk un sueldo que podría alcanzar un billón de dólares en acciones. El paquete de compensación, valorado en 878.000 millones de dólares, compensará al empresario por cada uno de los doce hitos fijados, como la fabricación de 20 millones de coches o la venta de un millón de robots Optimus. La medida garantiza a Musk seguir al mando durante al menos otra década, justo cuando la empresa apuesta por convertir la inteligencia artificial en su nuevo motor de crecimiento. Si Musk es capaz de poner la marca de conseguido en los objetivos previstos, este podría elevar su participación en Tesla por encima del 25%. La presidenta de Tesla, Robyn Denholm, advirtió que Elon Musk podría abandonar la compañía si no se aprobaba este paquete. A pesar de las críticas, el resultado ha sido abrumador, con más del 75% del accionariado apoyando la propuesta. Musk ha anunciado que el fabricante de vehículos inicia desde ahora un nuevo capítulo con el desarrollo de su línea de robots humanoides y ha negado que estuviese desarrollando un teléfono móvil, aunque pronosticó que los smartphones dejarán de ser tal y como los conocemos.