Molins, empresa cementera y de soluciones para la construcción, ha experimentado una reducción del 8% en sus beneficios durante los primeros nueve meses del año debido a la depreciación del peso mexicano y argentino. La facturación también se redujo en un 2%, hasta 1.004 millones de euros. Sin embargo, si se descuentan los efectos de los cambios de moneda, la empresa habría mejorado un 3% el resultado neto y experimentado un incremento del 7% en la facturación. La empresa ha mantenido una posición de tesorería neta de 96 millones de euros, lo que le permite emprender nuevas inversiones. Marcos Cela, director de la empresa, comenta que estos resultados confirman un crecimiento sólido y sostenible a pesar de la volatilidad de las divisas y la desaceleración económica. La empresa ha anunciado la compra de una empresa de prefabricados, la adquisición de Concremat y la apertura de dos nuevas fábricas.