La movilidad geográfica de trabajadores en España aumentó un 2,4% en 2024, según el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Madrid lidera el aumento, con un saldo positivo de 201.537 trabajadores, seguido de Baleares. La capital recibió empleados de Castilla-La Mancha, Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Cataluña, que antes era un polo de atracción, ahora tiene un saldo casi neutro, con apenas 610 trabajadores más de los que salieron. Andalucía es la comunidad autónoma más emisora de trabajadores, con un saldo negativo de más de 106.000 empleados. El perfil más común del trabajador desplazado es hombre, de entre 30 y 45 años, con estudios primarios o universitarios y nacionalidad extranjera. Los menores de 30 años fueron el grupo de edad que más desplazamientos realizó, sumando alrededor de 1,5 millones entre movilidad interprovincial e interautonómica.