La producción de acero es un problema en el camino a la descarbonización, ya que se emiten 2 toneladas de CO₂ por cada tonelada de acero producida. China es el mayor productor de acero, con una producción de 1.884,6 millones de toneladas en 2024, lo que supone más de la mitad de la producción mundial. La demanda interna en China es gigantesca debido al auge de la manufactura y la construcción. Estados Unidos quiere recuperar terreno en la producción de acero y ha iniciado movimientos para recuperar el control de su industria. Europa, liderada por Alemania, también produce acero, pero su producción ha caído un 11,6% en el primer semestre de 2025. Se estima que España produjo 11,9 millones de toneladas en 2024, un aumento del 3,7% respecto al año anterior. La OCDE estima que el exceso de capacidad mundial alcanzará los 721 millones de toneladas en 2027. China está tomando medidas para frenar la expansión ciega de su industria, como el control de la producción y la suspensión de la expansión de capacidad de producción del acero.