La película 'Trading places' de 1983, protagonizada por Eddie Murphy y Dan Aykroyd, satirizaba los excesos de Wall Street. La trama gira en torno a la manipulación de los mercados de materias primas, específicamente el mercado de zumo de naranja concentrado. En la película, los personajes obtienen un informe del USDA sobre la cosecha de naranjas y lo utilizan para especular en contratos de futuro. Sin embargo, este recurso narrativo pone en evidencia un hueco real en la regulación financiera de la época. En 2010, la aprobación de la Dodd–Frank Wall Street Reform and Consumer Protection Act incluyó modificaciones para regular los mercados de derivados y materias primas, extendiendo la prohibición del abuso de información no pública procedente de fuentes gubernamentales. Esta reforma regulatoria se conoce popularmente como la 'Regla Eddie Murphy'. El entonces presidente de la CFTC, Gary Gensler, mencionó la película en un testimonio ante el Congreso para explicar la necesidad de prohibir el uso de información gubernamental no pública para operar en los mercados de materias primas. La película 'Trading places' marcó una de las líneas de cambio en la supervisión de mercados de materias primas y derivados.