Entre marzo de 2022 y abril de 2024, el sector español de telecos experimentó un período de incertidumbre debido al anuncio de la fusión entre MásMóvil y Orange. Ahora, el sector se enfrenta a otra temporada de inestabilidad con operaciones corporativas como la posible compra de Vodafone España por Telefónica, la venta del 50% de Masorange y la potencial OPV de Digi. Telefónica prepara munición financiera para la compra de Vodafone, con una desinversión de activos en Chile y México, y una ampliación de capital. La creación de Surf, la fiberco de Masorange y Vodafone, deja atrapados a 1,35 millones de clientes de fibra de Vodafone durante 28 años. La compra de Vodafone por Telefónica supondría un ERE y la pérdida de espectro, pero también podría reducir el dominio de Telefónica y abaratar el precio de la compra. Digi planea elevar sus redes fijas y móviles en España, lo que podría reforzar su posición como tercer operador creíble. El momento elegido para la operación es contradictorio, ya que Telefónica va bien en España y la fusión podría desviar el foco de la compañía durante dos años.