Solamente el 26% de las empresas prioriza la sucesión de su primer ejecutivo de forma estratégica y continua. Rupert Murdoch y su familia han llegado a un acuerdo que entrega el control de Fox Corp a su hijo Lachlan cuando fallezca. Warren Buffett nombró a Greg Abel como CEO de Berkshire Hathaway en mayo. Los accionistas de LVMH acordaron ampliar la edad máxima para ser CEO hasta 85 años. Una encuesta de Heidrick & Struggles indica que solo el 26% de los encuestados considera la sucesión del CEO como una prioridad principal. Un tercio de los CEO y consejeros afirman que planificar la sucesión es una prioridad absoluta, pero a menudo se pasa por alto. El 40% dice que no es una prioridad en absoluto. Luis Urbano, socio de Heidrick & Struggles, destaca que un proceso de sucesión bien diseñado transforma un momento de vulnerabilidad en una oportunidad para reforzar la cultura y asegurar el liderazgo. Los líderes que confían en su planificación de la sucesión tienen un 60% más de probabilidades de calificar su desempeño financiero como más sólido que el de sus pares.