La Seguridad Social ha inyectado 2.200 millones de euros extra para cubrir el coste de las bajas laborales, que ha consumido en siete meses el presupuesto previsto para todo el año. El gasto se ha duplicado desde la pandemia y es el cuádruple que hace una década. El departamento de la ministra Elma Saiz mantiene abierta una mesa de negociación con la patronal y los sindicatos para tratar la materia. La factura para la Seguridad Social de las bajas laborales es la segunda partida más voluminosa del sistema después de las pensiones contributivas. En los siete primeros meses del año, el Estado destinó 10.248 millones de euros a la partida de incapacidad temporal, un 13% más que en el mismo período del año anterior. La cuantía supone haber consumido prácticamente la totalidad del dinero consignado en las cuentas para la cobertura de las bajas, de 11.764 millones en base al presupuesto prorrogado de 2023. La Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo prevé que el coste del absentismo laboral en España crecerá un 10% en 2025, superando los 32.000 millones de euros en costes por contingencias comunes.