La riqueza media de los hogares españoles ha aumentado un 80,9% en veinte años, impulsada por la revalorización de los activos inmobiliarios y el crecimiento de los activos financieros. Sin embargo, este crecimiento ha sido muy desigual, con el 1% más rico acumulando más del 21% del patrimonio total, frente al 13% en 2002. El índice de Gini de la riqueza de los hogares ha pasado de 0,57 a 0,69, lo que confirma un incremento estructural de la desigualdad patrimonial. La brecha generacional en la acumulación de activos se ha ampliado, con las cohortes nacidas entre 1956 y 1975 consolidando altos niveles de riqueza, mientras que los millennials acumulan menos patrimonio que generaciones anteriores a su misma edad. La brecha de riqueza media entre los menores de 35 años y los mayores de 75 se ha ampliado de 50.000 euros en 2002 a más de 360.000 euros en 2022. Los autores del estudio, José Ignacio Conde-Ruiz y Francisco García-Rodríguez, advierten de que esta tendencia puede tener consecuencias duraderas sobre la equidad intergeneracional y la movilidad patrimonial.