La redada en la planta de Hyundai-LG Energy en Georgia ha generado alarma entre las empresas extranjeras en EEUU. La detención de 475 personas, en su mayoría surcoreanos, ha llevado a las empresas a buscar asesoramiento jurídico y suspender viajes. La redada se produjo en el marco de la ofensiva de la Casa Blanca contra la inmigración ilegal. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) afirmó que algunas personas estaban utilizando fraudulentamente visas de visitante. Los abogados de inmigración creen que muchos de los arrestos son personas que entraron en EEUU con visas B-1 o bajo un programa de exención de visas. La redada ha generado preocupación entre las empresas extranjeras, especialmente en sectores como la fabricación de baterías y semiconductores. La empresa taiwanesa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company ha anunciado una inversión de 165.000 millones de dólares en Arizona, pero la redada ha causado escalofríos en la comunidad empresarial extranjera.