La economía de Estados Unidos se sostiene gracias al gasto en infraestructura para Inteligencia Artificial (IA), evitando así la recesión. Según Deutsche Bank y Bain & Co., el auge tecnológico, especialmente en IA, mantiene a flote la economía. Sin embargo, este crecimiento no es sostenible a largo plazo debido a la falta de inversión en hardware y software. La demanda de potencia informática para IA requerirá hasta 2 billones de dólares en ingresos anuales para 2030, lo que supone un déficit de 800.000 millones. Los 'Siete Magníficos' (grandes empresas tecnológicas) han revisado al alza sus previsiones hasta 2026, pero se requiere una inversión de 2.000.000.000.000 de dólares en ingresos para lograr esta cifra. NVIDIA soporta actualmente el peso del crecimiento económico estadounidense. La pregunta es si esta burbuja de inversión logrará transformarse en crecimiento real antes de que el peso de las cifras la derrumbe.