La guerra comercial entre EEUU y China está afectando a la agricultura, especialmente en el mercado de la soja. China era el principal cliente de EEUU en este sector, pero ha reducido sus importaciones de soja estadounidense en un 50% en 2025. En respuesta, Trump ha amenazado con dejar de comprar aceite de cocina usado a China, que es el principal proveedor de este producto. El mercado del aceite para cocinar usado movió 6.900 millones de dólares en 2024 y se espera que duplique para 2032. Estados Unidos es el principal comprador de aceite usado del mundo y China es su principal proveedor. La reducción de importaciones de soja ha causado estragos en el sector agrícola estadounidense, con granjas proyectando pérdidas de hasta 400.000 dólares este año. La tensión entre ambos países sigue aumentando, con aranceles y medidas proteccionistas que afectan a la economía global.