La precariedad laboral en España afecta a los jóvenes, que enfrentan sueldos bajos y falta de perspectivas. La vida laboral se estanca en 36 años y medio, y la mano de obra joven cae un 20% en los últimos 15 años. Esto se debe a la temporalidad y las barreras en el mercado laboral. Los españoles acumulan menos años de experiencia laboral real antes de los 30, con solo 4-6 años, en comparación con otros países europeos que tienen 8-10-12 años. Esto afecta a la carrera y el sueldo, y también a las pensiones, que se verán reducidas debido a la falta de años cotizados. La reforma de las pensiones en Europa implica un endurecimiento de las condiciones de acceso, lo que penalizará a los trabajadores con carreras inestables. La edad de jubilación también se verá afectada, y los trabajadores con menos años cotizados tendrán que jubilarse más tarde. La precariedad laboral es un problema que se arrastra hasta la jubilación, y es necesario abordarlo para evitar una crisis en el futuro.