La construcción en España enfrenta una escasez de trabajadores jóvenes, con solo 164.000 menores de 30 años en el sector, mientras que 149.000 trabajadores tienen más de 60 años. La crisis de 2008 provocó la pérdida de cerca de un millón de trabajadores en el sector, y nunca se recuperaron. Los empresarios del sector se quejan de que la juventud no quiere trabajar como albañil debido a las malas condiciones laborales y los bajos salarios, como el de 1.100 y 1.200 euros al mes. La población inmigrante está ayudando a cubrir esta brecha, ocupando el 76% de los puestos de trabajo creados en España entre 2019 y 2024. El Barómetro del Observatorio Industrial de la Construcción reportó un aumento del 1,8% en el número de empresas del sector en septiembre, con 81.753 contratos registrados, un aumento del 56,3% respecto al mes anterior.