La Casa Blanca ha declarado que no habrá rescate federal para las empresas de IA en caso de que la burbuja estalle. David Sacks, asesor principal de Donald Trump en materia de inteligencia artificial y criptomonedas, afirmó que Estados Unidos tiene al menos cinco compañías de vanguardia en el desarrollo de modelos de IA, y que si una falla, otras ocuparán su lugar. La declaración de Sacks marca una línea roja clara: el Gobierno apoyará el despliegue de infraestructura y energía necesaria para la nueva economía basada en los algoritmos, pero no pondrá dinero público para salvar a ninguna empresa si la burbuja estalla. OpenAI, una de las empresas de IA más prominentes, ha estado quemando dinero a un ritmo vertiginoso, con pérdidas de más de 11.500 millones de dólares en el último trimestre. A pesar de esto, el CEO de OpenAI, Sam Altman, ha expresado su optimismo sobre el futuro de la empresa, con compromisos por valor de 1,4 billones de dólares en los próximos ocho años.