Estados Unidos y Australia están implementando reformas para reducir el precio de la vivienda. En Estados Unidos, más de 100 iniciativas legislativas han sido aprobadas o están en proceso de ser ratificadas, con el objetivo de derribar barreras que impiden construir más y más rápido. En California, se ha impulsado un proyecto para permitir edificios más altos cerca del transporte público, mientras que en Texas se han aprobado iniciativas clave como la SB 840, que permite construir vivienda en suelo comercial. En Australia, el Gobierno federal ha anunciado un paquete de medidas para acelerar la construcción de más de 26.000 nuevas viviendas, incluyendo la suspensión de cambios en la normativa de edificación y el uso de inteligencia artificial para agilizar los trámites administrativos. El objetivo es reducir los precios de la vivienda, que han aumentado un 29% en julio en Australia, y mejorar la disponibilidad de alquileres, que se encuentra en mínimos históricos. Las reformas también incluyen incentivos para atraer capital privado y eliminar trabas a la inversión de fondos inmobiliarios, lo que podría liberar más de 8.000 millones de dólares australianos en nuevos proyectos residenciales.