Salvador Illa, presidente de la Generalitat, critica el 'dumping fiscal' de Madrid, argumentando que perjudica a Cataluña. Sin embargo, los datos económicos y demográficos indican que Cataluña se hunde, con un déficit fiscal del -0,17% del PIB en 2025, mientras que Madrid mantiene una posición fiscal más sólida. La Comunidad de Madrid ha superado a Cataluña en varios indicadores clave, con una población de 7,1 millones de habitantes y una superficie de 8.028 km². En contraste, Cataluña, con 8,1 millones de habitantes y una superficie de 32.113 km², enfrenta desafíos significativos. El déficit fiscal estructural de Cataluña se estima en un 8% del PIB, lo que responde más a su modelo de gasto público y a las tensiones independentistas que a las políticas de Madrid. La baja fiscalidad madrileña ha atraído inversiones y empresas, beneficiando a la economía nacional en su conjunto. En 2023, Cataluña cerró con un déficit del 0,3% del PIB, superando el objetivo acordado con Hacienda. La fuga de empresas hacia Madrid ha contribuido a la erosión de la posición económica catalana. Illa defiende un modelo de 'prosperidad compartida', pero los datos sugieren que el problema de Cataluña es más profundo, con una pérdida de competitividad agravada por la inestabilidad política y las tensiones independentistas.