La empresa Nexperia se encuentra en el centro de una disputa entre Países Bajos y China. Después de que el gobierno holandés decidiera tomar el control de la empresa el 13 de octubre, Nexperia se dividió en dos, con la sede en Holanda controlada por el gobierno holandés y la filial en China, a la que el gobierno chino prohibió exportar componentes. La filial china rompió filas con la matriz y empezó a actuar de forma independiente, lo que llevó a un intercambio tenso entre las dos partes. La filial china acusó a la matriz holandesa de no pagar 1.000 millones de yuanes (unos 122 millones de euros) y de suspender unilateralmente el suministro de obleas. Nexperia China anunció que seguirá operando de forma independiente y que tiene suficiente stock para proveer a sus clientes internacionales hasta finales de año y más allá. La reunión entre Trump y Xi Jinping parece haber resuelto el bloqueo, pero no menciona nada sobre Holanda o Europa. La filial china está acelerando la verificación de la nueva capacidad de obleas, lo que podría llevar a una independencia total de la empresa.