El sector de autobuses en España está experimentando cambios significativos. La normativa española actual impide que empresas extranjeras realicen viajes internacionales con paradas dentro de España de forma permanente. El modelo concesional utilizado en España otorga concesiones a empresas que presentan las mejores ofertas, lo que garantiza la seguridad del cliente pero limita la competencia. Empresas como FlixBus se oponen a este modelo y buscan liberalizar el sector. La Comisión Europea ha exigido a España que abra sus líneas a la competencia, pero el país se resiste. La Ley de Movilidad Sostenible aprobada en octubre de 2025 elimina la posibilidad de autorizar rutas en libre competencia. FlixBus ha solicitado una ruta entre Tréveris y Madrid con paradas intermedias en Zaragoza y Barcelona, pero no ha sido autorizada. La Comisión Europea ha obligado a España a abrir sus líneas, pero el país ha interpuesto un recurso que fue desestimado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Dinamarca ha regulado el servicio de autobuses discrecionales, lo que ha generado un debate sobre la competencia en el sector.