La agencia de notación financiera Fitch ha degradado la nota de la deuda soberana de Francia de AA- a A+ con perspectiva estable, debido a la degradación de sus finanzas públicas. Esto se debe a la incertidumbre política y la falta de planes claros para reducir la alta deuda pública, que alcanza el 113,2% del PIB. La agencia destaca que Francia ha tenido tres gobiernos diferentes desde las elecciones legislativas anticipadas en 2024, lo que debilita la capacidad del sistema político para lograr una consolidación fiscal sustancial. Fitch estima que el déficit público de Francia será del 5,5% del PIB en 2025, lo que es muy elevado en comparación con la zona euro. La decisión de Fitch puede implicar que los inversores en la deuda francesa exijan una tasa de interés más elevada, agravando la situación de las arcas públicas. El ministro de Economía en funciones, Éric Lombard, ha reconocido que la degradación de la nota se debe a la incertidumbre política, a pesar de la solidez de la economía francesa.