Europa ha claudicado ante China en el tema de Nexperia, una empresa de semiconductores. El gobierno de Países Bajos está dispuesto a devolver el control de Nexperia a su matriz china, Wingtech, a cambio de que se reanuden las exportaciones de chips. Esto se debe a que China había impuesto un bloqueo a las exportaciones de Nexperia, lo que afectaba directamente al suministro de componentes básicos para vehículos europeos. En apenas tres semanas, el 40% del suministro de componentes básicos para vehículos europeos quedó en el aire. La decisión de Países Bajos se debe a que la industria europea depende en gran medida de los semiconductores chinos. Nexperia, con sede en Eindhoven, fue adquirida por Wingtech en 2019 y se convirtió en símbolo del avance chino sobre activos tecnológicos europeos. La Unión Europea ha optado por el pragmatismo y ha decidido soltar la cuerda para evitar un colapso productivo en plena recuperación del sector automotriz.