El consorcio formado por Arabia Saudí y fondos afines al gobierno de Oriente Medio ha ofrecido 55.000 millones de dólares para comprar Electronic Arts, lo que ha generado preocupación entre los senadores estadounidenses Richard Blumenthal y Elizabeth Warren. Han enviado una carta al secretario del Tesoro, Scott Bessent, expresando los riesgos de seguridad nacional que plantea la adquisición. El gobierno saudí ha sido acusado de violar derechos humanos y utilizar el deporte para mejorar su imagen. La influencia de Jared Kushner, yerno de Donald Trump, en la transacción también ha generado preguntas. La adquisición podría dar al gobierno saudí acceso a información de usuarios de EA y permitirle influir en el diseño de productos y narrativas en los videojuegos. Los senadores han pedido un escrutinio exhaustivo de la transacción para mitigar los riesgos de seguridad nacional.