La Seguridad Social enfrenta un desafío creciente debido al absentismo laboral motivado por incapacidades temporales, que se ha disparado en España en los últimos años. En 2024, el gasto en prestaciones alcanzó los 16.500 millones de euros, lo que equivale al 5,4 % del PIB. Cada día, alrededor de un millón de trabajadores no acuden a su puesto por estar de baja. España se ha consolidado como uno de los países de la UE con mayores niveles de absentismo laboral, tanto en número de bajas como en su duración media. Entre 2018 y 2023, las jornadas perdidas por incapacidad temporal crecieron un 40 %. La Comunidad Valenciana refleja bien el problema, con un 5,3 % de las jornadas anuales perdidas por bajas en 2023. Los trabajadores que encadenan varias bajas en un mismo año son los que más contribuyen a inflar las cifras, representando cerca del 13 % de la población ocupada. La salud mental y los dolores crónicos son las principales causas de absentismo, con más de la mitad de las incapacidades temporales vinculadas a patologías difíciles de objetivar.