La inflación en España ha aumentado un 37% en alimentos básicos entre 2021 y 2024, mientras que los productos de gama alta solo han subido un 23%. Esto se debe a la baratoflación, que afecta más a los hogares pobres que intentan ahorrar sustituyendo marcas comerciales por blancas. La pandemia, el cuello energético y la guerra en Ucrania han disparado la baratoflación. El BCE estima un aumento acumulado del 30% en alimentos en la eurozona desde 2019. En España, los comestibles han subido más de un 30% desde 2021, con esenciales como carne, leche y mantequilla aumentando entre un 30% y un 50%. La investigación del Institut de Recerca Urbana de Barcelona muestra que el comercio mundial de cereal está en manos de solo cinco grandes compañías que controlan entre el 70% y el 90% del mercado. El informe sugiere que la regulación del mercado y la reducción de la concentración de poder en pocas empresas podrían ayudar a abordar el problema.