Un estudio de la Universidad de Denver analiza 400 escándalos de CEOs y concluye que los escándalos personales tienen un impacto mayor en la carrera de un CEO que los fraudes financieros. El caso de Byron, CEO de Astronomer, es un ejemplo, ya que fue despedido después de que un vídeo de él y la jefa de Recursos Humanos se hizo viral en redes sociales. Aunque Byron había estado involucrado en una inversión fraudulenta en el pasado, no fue hasta que su escándalo personal salió a la luz que perdió su trabajo. El estudio encontró que la gran mayoría de los CEOs renuncian después de escándalos personales, cinco veces más a menudo que los que cometen faltas financieras. El profesor Michael Nalick comenta que la mala conducta personal de un CEO puede tener un costo mayor para la empresa y el ejecutivo que el fraude financiero puro y duro. La investigación también encontró que aproximadamente la mitad de los CEOs implicados en escándalos financieros sobreviven porque pueden desviar la culpa.