Tesla está perdiendo la batalla por la lealtad de sus clientes en EEUU desde que Elon Musk inició su aventura política y Tesla se estancó en la renovación o ampliación de su catálogo de coches eléctricos. Un informe de S&P Global revela que muchos usuarios de Tesla están cambiando a otras marcas, y algunos incluso están volviendo a conducir coches con motores diésel. La caída de la fidelidad de los usuarios de Tesla es un termómetro para el alcance de la crisis de reputación de la marca. Tesla ha sufrido una caída en ventas del 40%, y solo en julio la compañía vendió un 42,4% menos en la UE. En comparación, BYD ponía en la calle un 200% más coches que en el registro anterior. La lealtad de los clientes en EEUU hacia Tesla cayó un 9,4% con respecto al año anterior. Solo el 52,1% de los clientes Tesla repitió compra con la marca, frente al 67% registrado en 2022 y 2023. De aquellos que decidieron no volver a comprarse un Tesla, el 68,9% lo hizo a un coche eléctrico de otra marca, mientras que el 31% hizo un cambio más drástico y se pasó a coches de combustión, siendo el 28% híbridos y un 3% coches diésel.