El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha frenado el despido de la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook, ordenado por Donald Trump. La decisión da un respiro al banco central estadounidense en medio de la campaña de asedio del presidente para intentar quebrar su independencia. El Supremo ha bloqueado el intento de despido y ha aplazado la vista oral para oír los argumentos iniciales del caso a enero de 2026. La Fed se juega el futuro de su independencia en el caso de Cook, ya que el presidente estadounidense está intentando crear una interpretación más laxa de los poderes que le otorgan los estatutos fundacionales del banco central estadounidense. El cierre de gobierno puede arrastrar al banco central a un terreno resbaladizo en un momento de divisiones internas sobre la política monetaria. En la última reunión de la Fed, el reciente gobernador que Trump ha colocado dentro de la junta, Stephen Miran, ya empezó a trabajar a favor de los intereses del republicano. La tasa de paro escaló al 4,3% en agosto, su máximo en casi cuatro años.