La construcción en España enfrenta una escasez de profesionales, lo que ha llevado a un aumento en los salarios. Un encargado de obra puede ganar hasta 50.000 euros brutos al año, un aumento significativo con respecto a los 30.000 euros de hace unos años. Sin embargo, este aumento no se debe a una bonanza en el sector, sino a la competencia por un recurso escaso. La Confederación Nacional de la Construcción alerta que hay proyectos que se retrasan debido a la falta de personal. La situación es preocupante, ya que se necesitan tres millones de viviendas y la construcción no ha podido renovar su base laboral. Los jóvenes apenas suponen un 10% de la fuerza laboral en el sector. El aumento de los salarios no genera nuevos profesionales, sino que aumenta los costes y crea tensiones internas. Las pequeñas y medianas constructoras son las que peor encajan este impacto. El esfuerzo medio para comprar una vivienda en 2025 es de 7,3 años de renta bruta disponible, similar a la cifra de 2007, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.