España, con su rica tradición gastronómica basada en el pescado, está experimentando una crisis en el consumo de pescado en los hogares. El consumo per cápita ha disminuido un 32% en apenas una década, pasando de 26,4 kilos en 2014 a 17,9 kilos en 2024. Esto ha llevado al cierre de 5.000 pescaderías en el país. Aunque el consumo de pescado en general ha disminuido, hay algunas especies que han visto aumentar su demanda, como la trucha, la lubina, la sardina y el salmón. El consumo de pescado fuera de casa, en restaurantes y bares, ha aumentado un 2,6% en 2023, con un consumo medio per cápita de 6,3 kilos. La industria del pescado está experimentando cambios, con una mayor demanda de productos como el sushi y el sashimi. Empresas como Mercasa y Asefapre han detectado un aumento en la demanda de pescado en los restaurantes y bares, mientras que la cocina en casa parece estar en declive. Personajes como Juan Roig han expresado su convicción de que la cocina en casa tiene los días contados y que los consumidores llevarán alimentos ya listos a sus hogares.