La Denominación de Origen Protegida (DOP) de Guijuelo ha aprobado una modificación de su reglamento para certificar como ibéricos jamones y paletas de cerdos que sean un 50% de raza ibérica y otro 50% de Duroc. Esto ha generado una gran polémica en el sector del jamón, ya que el resto de DOPs consideran que esto es una competencia desleal y una banalización del sello DOP. La Norma de Calidad del Ibérico (RD 4/2014) ampara legalmente este movimiento, siempre que esté bien rotulado. La Dirección General de Alimentación ha dicho que el cambio es legal, pero las comunidades de Extremadura y Andalucía se han opuesto y han anunciado recursos y no descartan ir a juicio. El conflicto no es si puede existir un jamón '50% ibérico', sino si ese tipo de jamón debe llevar el sello DOP. La DOP de Guijuelo defiende que la raza no es un parámetro de calidad, sino la alimentación. El 1 de septiembre, la Dirección General de Alimentación se ha limitado a decir que el cambio es legal. Las DOPs temen que el sello y la vitola perjudique a los ganaderos y secaderos que vienen apostando por unos estándares de calidad mayor.